GEO frente a SEO: qué cambia
El SEO posiciona páginas en Google. El GEO mide y mejora qué dicen ChatGPT, Perplexity y Google de una marca cuando responden directamente, sin que el usuario haga clic.
El SEO posiciona páginas en Google. El GEO mide y mejora qué dicen ChatGPT, Perplexity y Google de una marca cuando responden directamente, sin que el usuario haga clic.
El SEO y el GEO comparten la primera mitad del trabajo: que un motor encuentre tu página. El SEO técnico, la indexación y el acceso de los bots cuentan igual en los dos.
El GEO añade una segunda capa que el SEO clásico no mide: cuánto de tu página pasa a la respuesta que da la IA, si esa respuesta contradice lo que el modelo ya "sabe" de tu marca y si el modelo cita tu web como fuente o cita a otra.
Una agencia de SEO mide posiciones en Google. Una agencia de GEO mide respuestas de IA.
Antes de responder, un motor de IA no hace una sola búsqueda: descompone la pregunta en varias búsquedas distintas por detrás (lo que se conoce como fan-out) y combina lo que encuentra en cada una.
Cuantas más búsquedas lanza un motor para una pregunta, más oportunidades tiene tu página de entrar en la respuesta, o de quedarse fuera, aunque esté bien posicionada en el resultado principal de Google.
Por eso una página puede estar bien posicionada en Google y seguir sin aparecer en ninguna respuesta de IA: compite por varias preguntas derivadas a la vez, no por una sola.
No. El SEO sigue siendo la base: ChatGPT, Perplexity y los AI Overviews de Google buscan en la web para responder, así que una web lenta, sin indexar o con contenido pobre pierde en las dos capas a la vez.
El GEO no sustituye al SEO: añade el trabajo de entidad, de bloques citables y de menciones que el SEO clásico no cubre.
Si la IA no te conoce, no te recomendará.
Tu marca puede seguir invisible… o empezar hoy su camino hacia el conocimiento de la IA.